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PolĂ­tica del hijo Ășnico en China: faltan mujeres para tantos hombres
04 - 01 - 2019 - EMERGENCIA ANTROPOLOGICA - Otros

En 2020 habrá treinta millones de varones que no encontrarán esposa; aumenta el tráfico de mujeres de zonas pobres; los célibes suelen tener ingresos bajos y escaso nivel de estudios; y envejece la población. Son las secuelas de la política antinatalista china. (Fuente: Forumlibertas)

Las políticas antinatalistas conllevan el riesgo de causar problemas de difícil solución a medio y largo plazo. El mejor ejemplo, la política del hijo único en China, donde ya no hay mujeres para tantos hombres.

De hecho, se calcula que en 2020 habrá alrededor de treinta millones de varones que no encontrarán esposa, y actualmente hay 114 hombres por cada 100 mujeres, con datos del Ministerio de Asuntos Civiles chino, según informaba el diario El País el pasado 30 de diciembre.

Las secuelas de la política antinatalista china no acaban aquí: debido a la dificultad para encontrar pareja, está aumentando el tráfico de mujeres traídas de zonas pobres; la mayoría de los célibes coincide con hombres que tienen ingresos bajos o escaso nivel educativo; y el envejecimiento de la población se ha disparado.
El fin de la política del hijo único, insuficiente
A pesar de que, en octubre de 2015, China enterró su política de hijo único con la intención de frenar el envejecimiento, aunque mantuvo un límite de dos hijos por pareja, lo cierto es que esta medida a día de hoy ha resultado del todo insuficiente.

Hay que considerar que, en China, aunque el número de bodas es cada vez menor y los jóvenes se casan cada vez más tarde, el matrimonio se sigue considerando parte imprescindible de la llegada a la madurez y un paso necesario para la continuidad de las familias.

Sin embargo, las dificultades para ellos se multiplican, como ejemplificaba la información de El País con el testimonio de Wang Lei, de 32 años, que intenta encontrar pareja sin éxito.

“Aquí en Dunhuang los varones generalmente se casan a los 25 o a los 26 años. Yo ya soy demasiado mayor. […] Mis amigos de la escuela ya tienen hijos en primaria. ¿Y dónde están los míos? Cada vez que veo a mis amigos, se me cae el alma a los pies. No me atrevo a hablar con ellos mucho rato, porque si no, empezamos a hablar de familias sí o sí”, se lamentaba Wang, que considera que debe tener su primer hijo antes de los 35 años.

Su sueldo ronda los 4.000-5.000 yuanes mensuales (500-700 euros), y durante la temporada alta turística puede llegar a ganar mil euros mensuales. “Si tienes un buen trabajo, eres funcionario, o maestro, con ingresos fijos, puedes conseguir una novia que tenga un buen trabajo. Si eres jefe en una empresa, puedes elegir a quien quieras. Pero si no tienes un buen trabajo, tienes pocas opciones”, concluía.

Una de las fórmulas que emplean jóvenes para tratar de encontrar pareja, que se ha puesto de moda en Shanghái, es el speed dating o cita a ciegas, donde chicos y chicas, muchos de ellos universitarios de élite, participan en esas sesiones para ver si hay suerte.

Jimmy, de 35 años e intérprete de japonés, se declara muy nervioso; es la primera vez que participa en un evento de este tipo: “Busco a una chica que sea muy tradicional, como yo. Quiero que sea guapa. Pero que no tenga muchos títulos universitarios, las chicas con demasiados estudios son demasiado exigentes”.
Las mujeres sobrantes
Con datos del Ministerio de Asuntos Civiles de 2017, la edad de la mayoría de los contrayentes de matrimonio osciló entre los 25 y los 29 años en China. Y los problemas para contraer matrimonio son distintos, tanto para ellos como para ellas.

Los célibes involuntarios chinos suelen ser hombres de ingresos bajos y escaso nivel de estudios, residentes en áreas rurales o migrantes a las grandes ciudades. A ellos se les conoce como ‘guang gun’, o ‘ramas secas’.

Ellas, en cambio, tienden a ser mujeres de alto nivel educativo, poco deseosas de emparejarse porque sí o que prefieren anteponer su carrera a formar una familia.

En ese sentido, la mujer soltera está vista con malos ojos a partir de los 24 años, su edad media para contraer matrimonio. A partir de esa edad, las solteras son etiquetadas con el despectivo término ‘sheng-nu’, que significa literalmente “mujeres sobrantes”.
Tráfico de mujeres en aumento
Otra de las consecuencias de la política antinatalista china es el aumento del tráfico de mujeres a ese país para aumentar las posibilidades de los hombres de casarse, como ya denunciaba en 2013 Naciones Unidas.

“El número de casos identificados todavía es pequeño, pero podría aumentar dado el panorama demográfico-social que existe”, advertía entonces la asesora técnica principal del Proyecto Interinstitucional de la ONU sobre la Trata de Personas (UNIAP), Lisa Rende Taylor.

Taylor destacaba que, en el pasado, el tráfico de mujeres “para contraer matrimonio” sólo procedía de países fronterizos con China, como Birmania, Laos y Vietnam.

Las cifras del Gobierno chino mostraban que, en 2012, hubo 117,78 nacimientos de niños por cada 100 nacimientos de niñas. De acuerdo con el informe difundido entonces, en 2020 habrá en China 24 millones más de hombres que de mujeres en edad de casarse.

En 2012, se registraron al menos tres casos de supuesto tráfico de mujeres “para contraer matrimonio” procedentes de Camboya, además de otros cientos del resto de la región. De acuerdo con la ONU, la mayoría de los casos no se denuncian.

Los efectos del aborto
Por otra parte, cabe recordar que las políticas antinatalistas chinas, impuestas desde 1979, unidas a la tradicional preferencia por los varones, llevó durante décadas al abandono de niñas e incluso a la práctica masiva del aborto, algo sobre lo que ya advertíamos en marzo de 2013.

Tanto es así que, en aquellas fechas, con datos del Ministerio de Sanidad chino, se calculaba que en los últimos 40 años se habían practicado alrededor de 336 millones de abortos a consecuencia de la política del hijo único. No es de extrañar, pues, el actual y desproporcionado desequilibrio de sexos.

Más de 240 millones de ancianos
En cualquier caso, uno de los problemas más acuciantes para las autoridades chinas es que la escasez de nacimientos como consecuencia de la política del hijo único ha causado un envejecimiento de la población que ha hecho saltar las alarmas, y su preocupación ahora es cómo alentar la natalidad.

No es para menos: el país tenía 241 millones de ciudadanos de 60 o más años a finales de 2017, lo que representaba el 17,3% de la población; mientras el ministro de Asuntos Civiles ha prometido recientemente fortalecer la calidad de los servicios de atención a los ancianos.

China contaba con 29.300 instituciones de cuidado de mayores con más de 7,32 millones de camas a fecha de septiembre de 2018, según se informó en una videoconferencia nacional de asuntos civiles este jueves, 3 de enero.

Las autoridades de asuntos civiles promovieron activamente el año pasado el desarrollo del sector de los servicios de atención a mayores y se esforzaron por mejorar su calidad, afirmó el ministro del ramo, Huang Shuxian.

En China recibían pensiones de vejez, servicio y tratamientos, también según los datos de septiembre, 26,8 millones; 3,54 millones; y 610.000 ancianos, respectivamente, concluyó Huang.


jueves 20 de

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